Entrando a la sala luego de éste estado de coma en el que me dejaste, prendí la luz. Caminé por el cuarto. Y parecía un coliseo. Un grande campo de basket. Vacío. Frío. Solitario como lo soy. Me senté al pie de la cama y luché por detener la lluvia. Con mi pensamiento. Como si tuviera algún tipo de super poder. Cuando no tengo ningún tipo de poder. En lo absoluto. Y no puedo ni darme la oportunidad de recordar. Ni de olvidar. Ni respirar sin hacer éste sonido que estruja mi corazón. Y que me patea la razón. Me esquiva la mirada y grita en silencio. Que impide el desalojo de los indeseados y me permite estar aquí. Hoy. Sentado entre tus ruidos. Presenciando lo que se veía venir. Lo obvio. La unión bilateral que no existe. La rima entre vocales. Las palabras ilegibles. No lo sé. Ya ando perdido entre lo que sé y lo que imagino. No ando seguro de tu presencia y de mi olvido. Atino a pararme de esta cama y caminar por el cuarto. La garganta seca me lleva al baño. Abro el caño. Siento el agua fría entre mis dedos y juego con ella. Y pienso en el agua y su forma. Casi irreal. Casi imaginaria. Que se amolda a mi cuerpo. Y a como yo la necesito. Está ahí. Entre mis dedos. Y me agita lentamente. Me lleva a un abismo. Y escucho una voz suave que me dice que salte. Que dé ese último paso. Una caída rápida. Dolor insensible. Un repentino paso a la eternidad. Pero cierro el caño. Ya es tarde y hoy prefiero darle paso al cierre voluntario de las persianas. Hasta mañana.

Como siempre, me gusta!! Cómo me gusta leerte!! Pero el final , el final me desarmó!! Muy bueno!! ❤️😘
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