Solo quiero

En la vida siempre hay altos y bajos, dicen.

Siempre hay etapas, las cuales detestas y solo deseas con todas tus fuerzas que pasen y que algo positivo aparezca.

Bueno, me encuentro en esa etapa en la cual no veo rastro alguno de positivismo. Sigo en el mismo hoyo desde ya hace 5 años. Busco en todas partes alguna razón para seguir adelante. Busco en todas partes mi destino. Mi camino a seguir. Un ideal. Algo que me inspire a ser mejor.

No encuentro nada.

Tal vez esté buscando en los lugares inadecuados. Tal vez no haga caso a consejos que me dan mis queridos. Tal vez este orgullo me esté derrumbando lentamente, y deba aceptar por fin la ayuda de alguien más.

¡Que impotencia me da, carajo!

Sólo quiero encontrar mi camino de una vez.

Solo quiero,

Solo quiero.

Volar

La existencia de la vida es algo que nunca dejaré de preguntarme hasta el día que muera y descubra la verdad, la única y pura verdad. Éste tema se ve repetido en mis textos y se verá siempre presente ya que es algo de lo que me gusta cuestionarme, no por eso dejo de vivir mi vida, ni me deprimo por no llegar a una respuesta. Al contrario, me enriquece los días y no siempre llego a la misma respuesta. Vive mierda.

Siempre me pregunto sobre la vida. Una y otra vez.

¿Para qué sirve?

¿Quién la creo?… ¿Quién fue el imbécil?

 

Nacemos.

Nos absorbe el sistema…

Morimos.

 

A quien no lo llega a absorber el sistema, es tildado de rebelde o loco por el mismo sistema. El mismo que lamentablemente te alimenta, por lo que mueres.

 

Solución inmediata: únete al sistema y se uno más de rebaño.

 

No pienso hacer eso. Me rehúso a ser una oveja más.

Pienso luchar por mis ideales. Pienso hacer lo que me guste mientras no haga daño a nadie.

Pienso seguir adelante por más que gente de mierda se me ponga al frente tratando de cortarme las alas. Voy a volar.

Si, voy a volar.

Cruzando el destino

Una de esas cosas que escribí a comienzos del 2012 y que cuando las lees después de meses te preguntas: ¿Porque dije esto?¿A que me refería con esto? Extraño pero suele pasar, al menos con mis textos.

 

Él pensaba siempre ­­­acerca de lo que vendría luego de la muerte, mientras que ella simplemente vivía el presente, diciendo que la vida era tan corta que no malgastaría su tiempo pensando en cosas en las que no encontraría respuesta, que la deje tranquila por más tiempo que le dedicara. Él trataba de contagiarse de la manera de pensar de ella, pero era inevitable tener esa pregunta en la cabeza repitiéndose una y otra vez.

¿Qué sería de nuestras vidas después de ese repentino y torpe fallo de quién nos haya creado? Tortura por parte de él ¿no? Darte tanto y quitarlo todo.

Belleza entregada por un cierto tiempo, como un contrato de telefonía móvil, sin opción a renovación, claro. Pensando en renovación, ella lo ayudaba a creer que podría ser como actitudes que pongas en la vida, decisiones acertadas ante situaciones claves. Es decir, injusticia a como dé lugar. Darte algo tan grande y divertido y tener que tomarlo con cordura o lo perderás todo.

Ella sin embargo lo veía como un espiral de colores, donde los más luminosos y cercanos eran momentos recientes que alumbraban el amanecer del día, dando ilusiones a una vida mejor, mostrando lo positivo que quedaba en este mundo para poder seguir adelante. Los más alejados y claros: situaciones negativas que deberían permanecer allí lejos, dando vueltas opacándose hasta desaparecer para dejar brillar a las nuevas experiencias.

Juntos físicamente pero tan distanciados emocionalmente daban a ella razones para aprovechar el momento y seguir al pie de la letra la filosofía que tanto amaba: “Carpe Diem”. Él por su parte no se percataba que la perdía al pasar de los días y que pensando tanto en algo que no lograría obtener respuesta alguna, simplemente perdía momentos valiosos, momentos que son lo que alimentan nuestra vida.

Remontándose al momento en que estos dos seres se encontraron, él siempre tuvo miedo. Le faltaba convicción, mientras que ella, como decía él, era una de las cosas que no lograba entender en la vida, pero la única que le gustaba no entender. Compleja, solitaria, alegre y entusiasta.

Él sentía que sin tenerla tenía mayor posibilidad de conseguirla. Tuvo oportunidad tal vez. Tal vez debió tomarla, tal vez el futuro se encargaría de ello. Sabio destino en el que se completarían historias paralelas que nunca existieron.

Humano

Muchas veces me quedo pensando en lo difícil que es ser Humano. Somos una especie muy compleja, ya que al ser racionales nos cuestionamos muchas cosas, de las cuales la mayoría no encontramos una respuesta que nos deje tranquilos, por lo menos por el resto del día.

El cuestionarse tanto me parece que es de lo más rico que hay en este mundo. Es algo que aconcejo hacer mucho, ya que es ahí cuando le das un valor mayor a este mundo, más que vivir siguiendo a los demás por que ellos te trazan el camino «Correcto».

Aquí un poema que escribí acerca de ello.

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Señales que no se ven
Señales que no sé interpretar
 
Signos que se leer
Signos que no sé utilizar
 
Idiomas que no entiendo
Idiomas que no sé hablar
 
Miradas que sé ver
Miradas que duelen y no se van jamás
 
Sentimiento que vive
Sentimiento que descansa en paz
 
Palabras que duelen
Palabras que logran matar
 
Ser complicado
Ser, ser humano.

El juego obligatorio

Nunca pensé terminar escribiendo en un blog, pero aquí estoy. Tengo que confesar que siempre pensé que los blogs eran para ese tipo de personas «emotivas», que les gusta exponer sus sentimientos a los demás, pero ahora logro entender que no necesariamente tiene que ser ese el fin de éste.

Es cierto que lo usaré como una clase de diario ya que me encanta escribir de todo tipo de situaciones que se me presentan en la vida, manera de la ver las cosas, entre otras cosas.

Aquí les dejo algo que escribí en Julio 2012 aproximádamente. Un pensamiento extraño acerca del derecho que tiene el ser humano acerca de su propia vida.

¿Quién eres tu para decidir tan gran acción? ¿Te crees lo suficiente insuficiente para dejarlo todo? Sabemos que esta vida es un pedazo de mierda, que cada uno vino con un problema más grande que el otro y esa es simplemente una forma de poder seguir adelante, comparando tus desgracias con peores.

Una vez un amigo me dijo algo que me dejó pensando: por el simple hecho de que haya alguien más triste que yo, ¿no me da derecho a estar triste? O por el mismo que haya alguien más feliz que yo, ¿no me da derecho a ser feliz?

Simplemente me cagó la cabeza. Nunca me había puesto a pensar en la felicidad y tristeza en ese sentido.

Luego de pensarlo me respondí: Si, por supuesto que tengo derecho a ser triste, tengo derecho a ser feliz, tengo derecho a mentir, equivocarme, querer matarme. Tengo el derecho de lo que quiera, por que soy libre e independiente.

Pero cabe resaltar que eres independiente, pero tus actos tienes dependencia. Hay gente que te quiere en este mundo, hay gente que mira a uno como un ejemplo a seguir, como un prototipo de vida y no puedes hacerle eso a personas que dan la vida por ti.

Pero nuevamente, vuelvo a caer en lo mismo. Entonces por personas que te admiren, quieran u odien, ¿No tengo derecho a ser triste y decidir mis acciones sin pensar en los demás?

La verdad que cada uno tiene derecho sobre sus decisiones al final, pero creo firmemente que el irte de esta vida por decisión propia es un acto de cobardía. Renuncias a la vida por problemas, cuando lo más rico de la vida son los problemas. Que fea sería una vida sin problemas. En todo se nos presentan problemas, adversidades y tenemos que saber manejarlas, responder efectivamente y rápida ante ellas. Eso es lo que le da vida a una vida. No existe una película con final perfecto, no existen los príncipes azules, no existen los milagros, no existen un día perfecto, porque la palabra “perfecto” la crea cada uno.

La perfección es la que se amolda a cada uno, cada uno crea su propia perfección, y por más imperfecta que le parezca al otro, tienes que luchar y ser constante por tu propia perfección.

Por eso, respondiendo la pregunta inicial ¿Quién eres tu para decidir tan gran acción?, puedo decir que no soy nadie, nadie más que una simple persona tratando de vivir a pleno. Contra más adversidades se presenten en la vida, más rica debo de hacerla, más ganas debo tener de luchar por sobrepasarlas, porque de eso se trata, esa es la diversión de este juego que jugamos día a día y no elegimos nunca jugar. Ya estamos adentro y tenemos que dejarlo todo aquí. A los más fuertes le tocaron los problemas más difíciles y sí, es cierto, ver los problemas del de al lado nos hacen minimizar los nuestros. Es una manera de empujar y seguir adelante, porque si él lo hizo, yo también puedo. No seas cobarde. No te rindas. No te excuses con la idea de que yo también quiero ser triste. Se feliz. Disfruta este viaje que es más corto de lo que crees y más lindo de lo que esperas.