maquinaria diaria.

Ante mucha gente que anda en búsqueda de algo que confunda un deseo y un anhelo. Un quisiera por un placentero y efímero respiro de la realidad. Del día a día del que buscan escapar hoy aquí deambulando ante inservibles trofeos del futuro olvido y gente presa en contra de su voluntad, los cuales les brindarán aquellas mentiras para tratar de solapar aquel fracaso existencial llamado existir.

Hoy aquí el preso soy yo, objeto claro de que la máquina siga en pie para luego, otro día, obligar a otro preso a devolverme el favor. Y al menos ser consciente que esto es así y que entre presos no podemos restregarnos en la cara libertad.

Deja un comentario