mar de grau.

Prendo la computadora con la idea de editar un video. He escuchado una canción nueva y me la he imaginado en el fondo del video. Cuando abro los archivos de la computadora me doy cuenta que no tengo ningún video guardado. Hace poco hice backup a un disco duro externo y dejé la computadora vacía. Rebuscando en la computadora antes de apagarla encuentro unos clips de Pucusana del 2019. Primer video que abro, primer cuadro: Mi amigo Alejandro, quien descansa en paz hace poco más de un mes. Estamos en un bote a punto de sumergirnos a bucear. Él está desamarrando unos nudos de su boya. Y yo le empiezo a hacer preguntas como si estuviésemos en una entrevista. Le pido un tip, a lo que me responde «Siempre que vayan al bote trabajen en equipo». Yo le respondo con un tip hacia él: Que se apure.

Siempre fue el que más cosas llevaba al bote. Llenaba el bote de todas sus cosas, mezcladas con las de los demás. Al llegar al punto donde bucearíamos siempre era él el primero en tirarse al agua. Tenía la filosofía que si se tiraba antes que nosotros tendría más chances de pescar más peces. Al final del video que encontré en la computadora, él toma la cámara, me enfoca y me pregunta que qué siento cuando me sumerjo en el mar. Yo le respondo tontamente: Frío.

Ahora respondería que va a ser imposible que siquiera meta los pies al mar sin pensar en él. El mayor amante del mar de Grau que conocí.

Deja un comentario