público, publicó.

Las mañanas son culposas. Son aceleradas mentalmente, pero lentas en el plano real. Las ideas de lo que debería hacer y lo que quisiera hacer son opuestas. Hay cierta presión por ser quien no desea ser. Y es consciente de eso, pero la lucha no pierde importancia a pesar de eso.

¿Café antes o después de entrenar?¿Se entrena hoy? Recuerda que le cambia el humor una vez terminado el deporte. Se lo recuerda siempre al bañarse y limpiarse el sudor. Pero las mañanas le recuerdan lo difícil que es poder tomar una decisión. Pues al final, con deporte o sin deporte, termina en el mismo lugar haciéndose las mismas preguntas.

Y el sol se oculta, y en muchas ocasiones no hizo más que pensar y repensar. Y el texto al estar por acabar, se queda en pausa, un larga pausa para pensar si se debe o no de publicar.

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