No sé qué. No sé qué me habrás hecho. Que hasta de escribir me has privado. Sintiendo que juzgan hasta el uso de mis palabras, el tema del que hablo y la forma desordenada de mis pensamientos y acciones. Dudo entre adjetivos, comas y tildes. Dudo de repetir palabras al inicio de la oración y de componerle un ritmo a manera de poema. Y que las últimas palabras vayan en forma de rima, como eslabón en una cadena. No quiero distraerme y volteo el celular. Entre tanto mensaje me suelo marear. No creo que entre rimas me pueda olvidar. Lo que a este blog hoy vine a contar. Que ando calmado: cero y muy angustiado. Pues el tiempo que pasa parece prestado. No calculo la idea de edades, y responsabilidad, motivación, y desarrollo. Que si sabía que de esto iba la cosa, media vuelta y chau creo intentaba. No me anda tranquilizando, ni la pluma ni el lápiz. Ni la chela ni el humo. Ni mi Alianza en segunda.
Don Tranqui.
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