Qué sabré yo.

-¿Que qué sé yo? ¿Que qué sé yo?

El rata me persiguió desde El Lindero más o menos hasta Elías Aparicio, casi llegando al colegio este de gringos. Me metió un tabazo por atrás, y plim me saqué la mierda. Ahí nomás me puso el fierro en el cogote y ya sabes tú qué pasó, ¿o no? Porque según tú yo canté como canario ¿no? Yo te vendí ¿no? La concha de tu madre. Seré de todo primo, vago, pegalón, lo que quieras pero nunca soplón. Entonces, ya sabes qué pasó cuando me pusieron el fierro en el cogote ¿o no? Porque si todavía no entiendes causa ya es por las huevas. Ya estamos perdiendo el tiempo tu y yo, aunque a ti no sé si te llegue a importar eso de perder el tiempo. ¿Sabrás lo que es el tiempo?

-Eso sí pe.

-¿Qué es el tiempo a ver sonsonazo?

-El tiempo es minutos pe, horas, segundos, tú sabes.

-El tiempo es el que ya me aburrí de regalarte así que nos vidrios primo.

-No, no, no causa… tu no te puedes ir.

-Puta que eres terco cholo…

-El rata me ha dicho clarito… tú sin él no regresas y yo entonces sin ti no puedo regresar pe, ¿Entiendes?

-Ese rata te tiene bien domado ¿no? Es cierto eso que dicen entonces, la gente no habla por las huevas.

– Acá nadie me tiene domado causa, yo bailo solo.

-Entonces me voy yendo nomás, total si El Rata es el que me quiere, él tendrá que venir por mi pe.

-Tú no te vas a ninguna parte, ya te he dicho… Yo regreso contigo si o si.

-Que y ¿El Rata te recibe con un besito, te da tu premio y a la camita? ¿Como si fueses su perrita?

-Tal cual. Igualito. Tarado ya vamos que El Rata me dijo que no me demore mucho.

-Tú no estás entendiendo primo, la firme… Más bien dile al rata que por acá ando yo, que ya sabe donde puede venir a buscarme.

-El Rata de su casa no sale hace tiempo ya.

-¿Por qué ah?

-Porque para eso estoy yo pes chicho, el bravo de bravos… pero tu que vas a saber pe.

-¿Que qué sé yo? ¿Que qué sé yo?

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