Paz atormentadora.
El descanso se hizo ajeno.Un pestañeo y para arriba.
El frío está presente.
El peso ya no tanto.
El alma habla suave.
Mi cuerpo dice basta.
La mente quiere mucho.
Y ella,
ella ya no está.
Ella huyó. Y aquí ando yo. En un pequeño pestañeo.
Que me aleje del dolor.
Que me acerque a ti.
Que me diga que aun me quieres.
Que en silencio te recuerdo.
