No te seguiré, porque tú ya te detuviste.
No me detendré, por el hecho que tú ya no avances.
No te miraré, si tu mirada ya no va por acá.
No te llamaré, si tus respuestas son solo cuando así tú lo quieres.
No te juzgaré, pues ya tu vida te supo tratar.
No te apoyaré, pues para eso te tengo que hablar.
y de mí no sabrás más
ni de mi voz
olor, sentir, saber, querer.
Pues de mí te queda el recuerdo
de ese que fui.
De ese que te quiso y que hoy
ya no quiso más vivir bajo tu sombra.
¡Vamos! ¡Háblame!
Te reto.
