Es como si un eterno campo se contuviera a ser juzgado por el verde de su prado. Como si la perfección de los pétalos en las flores, deslumbraran angustia sobre procesos encadenados a resoluciones incompletas. Como si la burocracia y el papeleo constante, tuviesen que ser eufóricamente extrovertidos y espontáneos. Como si yo no fuese algo. Como si tu fueses la nada.
Porque me siento en la nada. En la nada, no siendo yo algo,
no en la que tú
eres completamente
nada.
