Tenerlo todo bajo control perjudicó su desempeño como persona.
Buscar las palabras correctas, logró que el resultado expuesto sea totalmente opuesto a la sinceridad expuesta de su ser.
Mantener posturas y comentarios hizo que la idea que se obtuvo del todo, sea parte de la cual él no era partidiario.
Y es que son olores, sabores, sonidos y lágrimas las que me cuentan que el reloj del tiempo va avanzando y no piensa detenerse.
Y son estas ganas de que el tiempo pase lento. Que se tome descansos. Que se siente en tierra firme, que respire el aire puro, que aniquile la sed de la ansiedad, que aproveche la dicha de la observación, que se ponga de pie nuevamente y que por cada paso que dé, por mínimo que sea, se aproveche en su totalidad.
Y es que el tiempo, tiempo no tiene, vamos pa’lante, que esto no se detiene
