Que dolor profundo sentí al escuchar esas palabras. Porque es difícil aceptar que pensamientos rencorosos toman realidad en un espacio aledaño.
Que dolor profundo sentí al darme cuenta que la confianza cuelga lentamente de las palabras y cruelmente puede ser vencida por aquella tenue brisa de otoño.
Que dolor profundo sentí al no verte más a mi lado, pero seguir oyendo tu respirar en medio de mis sueños.
Que dolor profundo sentí cuando entre versos me dijiste que me quieres, pero la oportunidad de los cuerpos latía al pensar.
Que dolor profundo sentí cuando entre tus dedos me escurrí, logrando desvanecer entre sueños de espejismos.
Que.profundo.sentimiento.de.dolor.me.dejó. el no escucharte, no verte, ni sentirte. No llamarte, ni escribirte.
Aunque a escondidas aun recuerde, recordando tu presencia.
